Préstamos a socios o accionistas. La planeación más cara.

Los socios y accionistas de sociedades mercantiles son personas que han invertido su capital, en espera de obtener ciertas ganancias. Por ello, la Ley General de Sociedades Mercantiles (LGSM), indica que la sociedad mercantil tiene personalidad jurídica[1] propia distinta a la de sus socios.

Lo anterior implica, que el socio, por el hecho de serlo, no tiene derechos ni facultades de intervenir libremente en la vida de la sociedad y mucho menos de disponer de los bienes de la misma a su libre albedrío, incluyendo el efectivo en caja y bancos.

Impuesto Sobre Dividendos.

La Ley del Impuesto Sobre la Renta (LISR)[2], señala que cuando una persona mora[3]l distribuya dividendos, es ella quien debe calcular y enterar el impuesto que se haya generado por dicha distribución. La tasa del impuesto es el 30% calculado sobre una base piramidada, que se determina aplicando el factor del 1.4286 sobre el dividendo neto entregado.

En este caso, es importante, evaluar, antes de que se vaya a proceder con la entrega de utilidades o dividendos a los socios, si este es el mejor camino, ya que, el impuesto es sumamente alto, aunque en ciertos casos, puede ser una alternativa conveniente, como lo explicaré mas adelante.

Dividendos provenientes de Cufin.

Ahora bien, ¿Qué pasa cuando la sociedad ha cerrado su ejercicio fiscal con utilidad y ha pagado el impuesto a la tasa del 30%? ¿si reparte dividendos, debe pagar de nuevo el impuesto? La respuesta es no.

Para evitar esto, se ha establecido un mecanismo que elimina el efecto, al precisarse que es necesario que la entidad lleve un registro de las ganancias que ya han pagado Impuesto Sobre la Renta (ISR); a este registro se le conoce como “Cuenta de Utilidad Fiscal Neta[4]”, por sus siglas CUFIN.

Así pues, cuando exista saldo en la CUFIN y haya un pago de dividendos o utilidades a socios, no habría una causación de ISR[5].

Acreditamiento del Impuesto.

Como lo dije anteriormente, en el caso de retiro de dividendos, la tasa, sobre el dividendo neto retirado, puede ser del 42.86%. Esto ocurre, cuando no se tiene saldo en la CUFIN.

Ahora bien, puede resultar – por ejemplo – que hasta 2021, no se tengan utilidades retenidas, ni financieras ni fiscales (CUFIN), y en marzo de 2022, se estén generando utilidades importantes en la empresa ¿pueden los socios retirar dividendos? Reservándome mis comentarios en materia de LGSM, que no es mi especialidad, considero que en materia fiscal si es posible sacar el dividendo, gravándolo a la tasa general precisada en el párrafo anterior.

En este caso, la ley previene que ese impuesto pagado, va a poder ser acreditado[6] tanto en pago provisional como en la declaración del ejercicio, en este caso, de 2022 y el remanente hasta en los dos ejercicios siguientes.

Impuesto Adicional del 10%.

En el caso de que no exista ISR sobre dividendos, porque las ganancias provienen de CUFIN, la ley establece[7] que cuando las personas físicas, socias de la persona moral que distribuye el dividendo, lo reciban efectivamente, deben pagar el ISR a una tasa adicional del 10%, mismo que deberá ser retenido por la sociedad que lleve a cabo la distribución.

Este impuesto tiene el carácter de definitivo.

Conceptos Asimilables a Dividendos.

Una vez entendidos los conceptos básicos del ISR sobre dividendos, quiero centrar la atención en los casos donde la ley trata ciertas partidas que no son dividendos[8], como dividendos, y son las siguientes:

a) Préstamos a socios o accionistas.

b) Erogaciones no deducibles y que beneficien a socios o accionistas.

c) Las omisiones de ingresos las compras no realizadas o indebidamente registradas

d) La utilidad fiscal determinada presuntivamente por las utilidades fiscales.

e) La modificación de la utilidad fiscal, en operaciones celebradas entre partes relacionadas.

Préstamos a socios o accionistas.

La mayoría de las veces por desconocimiento, al socio se le hace fácil sacar dinero de la empresa a manera de préstamos, con la intención de regresarlo en el mediano o largo plazo. Muchas veces, en la cuenta del socio, se le registran salidas de dinero que son usadas para efectuar gastos o compras por los cuales no se tienen comprobantes, o peor aún para pagar sueldos o sobre sueldos de empleados no registrados en el Seguro Social, que todos sabemos, es totalmente ilegal.

Con independencia de otro tipo de sanciones que puedan traer aparejadas las practicas anteriores, la LISR dispone que los prestamos a socios o accionistas, se considera un reparto de utilidades o ganancias, y por lo tanto afecto al impuesto sobre dividendos.

En el caso especial de este tipo de préstamos, se indica que pudiera no ser tratado como dividendos, si y solo si, se cumplen los siguientes requisitos;

a) Que sean consecuencia normal de las operaciones de la persona moral.

b) Que se pacte a plazo menor de un año.

c) Que el interés pactado sea igual o superior a la tasa que fije la Ley de Ingresos de la Federación para la prórroga de créditos fiscales.

d) Que efectivamente se cumplan estas condiciones pactadas.

Hay dos retos que se deben vencer para poder evitar el impuesto sobre dividendos, y es precisamente que el socio regrese el préstamo antes de que se venza el año del mismo y que se paguen intereses.

En este caso, los intereses que se deben de cobrar al socio, son al menos, la tasa que se establece por el gobierno para el financiamiento de créditos fiscales, que es a razón del 0.98 % mensual, mas el Impuesto al Valor Agregado[9].

¿Por qué se convierte en una opción cara? Lo es porque, el interés anual debe ser de al menos del 11.76% mas el IVA, de tal forma que si un socio saca un préstamo de $1’000,000 de pesos, habría que cobrársele un interés del $117,600 pesos mas el IVA del 16% por $18,816, dando un total de $136,416, los cuales no serian aprovechados por el socio.

Comentario Final.

Es sumamente importante, mantener una adecuada comunicación con su contador interno y en su caso con sus asesores externos, para planear muy bien, la forma en que el socio puede retirar sus utilidades, sin riesgos y evitando costos fiscales estratosféricos.


[1] Artículo 2 de la LGSM
[2] Artículo 10, primer párrafo de la LISR.
[3] El artículo 7 de la LISR define el alcance de persona moral, incluyendo a las sociedades, mercantiles, sociedades y asociaciones civiles, entre otras.
[4] Artículo 77 de la LISR.
[5] Artículo 10, tercer párrafo, LISR
[6] Artículo 10, quinto párrafo, fracción I, de la LISR
[7] Artículo 140, Segundo párrafo de la LISR
[8] Artículo 140, sexto párrafo, de la LISR
[9] Artículos, 14, fracción I y 15, fracción X de la Ley del IVA

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